CHILE, primer día del mes de diciembre del 2006
Es complejo buscar la palabra precisa para iniciar un escrito, pero la inspiración cuando se libera deja deambular la imaginación sin una dirección clara…
Para
No sé como describir el momento que hemos construido a pesar de estar distantes. Por mi parte, la espera diaria de tus saludos y palabras me hacen meditar sobre el verdadero sentimiento que se construye, el que día a día me permite descubrir la emoción perdida, deseada y que he esperado por un largo tiempo.
Hace algunos años escribí en mi memoria que “quería ir lejos por que ella no escucha mis versos, que sus ojos no me miran”, acción que me mantuvo por largo tiempo en un estado de soledad para revelar realmente el sentido de mi existencia y los desafíos en la construcción de mis anhelos. Pero, el mismo poema señalaba una acción contradictoria entre el deseo de la soledad y el lamento por el tiempo perdido, que se justificaba en la búsqueda eterna de aquella musa encantadora, donde la mirada de reojos sería la prueba de su encuentro.
“..hoy lamento, cuánto tiempo perdido, cuántas miradas olvidadas, cuántas caricias no sentidas... cuántas de cuántas hoy no recuerdo”.
Cómo saber realmente el final de esta historia, donde la sinceridad y la comunicación nos han llevado a descubrirnos y comprendernos a pesar de toda las limitaciones de nuestra vida, donde mi calidad de docente, tu relación y la distancia en la comunicación se han transformado en pequeñas barreras para la demostración libre de gestos, palabras y sueños. Pero, a pesar de todas esas barreras, desde mi punto de vista, los escasos minutos y miradas se han transformado en el mayor deseo y necesidad de mi vida.
En mi mente se corre la voz que he perdido todo,
Todo lo que es solo mío,
Es decir sus encantos e incluso su mirada
la que busco y no encuentro.
No quiero ser pesimista en esta historia, pero lamentablemente he perdido muchas batallas, donde los arrepentimientos y engaños sufridos me han transformado en un hombre serio, rudo y fuerte, pero en fin, en mi interior soy muy sensible, tierno y romántico. No sé si algún día descubras el encanto de mis caricias, palabras y gestos. Pero, nunca he logrado comprender al destino, y menos tener respuesta de este encuentro. A pesar de todo, me has devuelto la sonrisa, y que piense con intensidad en una mujer que deseo como compañera, amiga, amante, princesa, etc.
Por qué te has ido?
Sólo quiero un último deseo,
Es caminar ante tus ojos,
Detenerme,
Mirarte,
Y sentirte por un segundo
Para luego seguir la marcha
Y entender que he perdido.
Pueden ser un poco trágica estas palabras, pero en su análisis puedes descubrir que tú, los encantos que te acompañan han transformados mi pensamiento, donde habitas en cada instante. Eres una mujer maravillosa, inteligente, con encantos y que mereces ser conquistada cada día con las cosas más simple de la vida. Espero que algún día tengas la fuerza y claridad para enfrentar tus contradicciones y yo tenga la voluntad de estar en espera.
Por tus encantos y mirada.tte.